Reminiscencias post-soviéticas y falsa nostalgia de los 90s definen a esta one-man-band con influencias de grupos como Joy Division, Molchat Doma, The Cure, Fangoria o Depresión Sonora. Su primer y homónimo trabajo, Crisisgrado, pone banda sonora a los pensamientos melancólicos de un millenial tardío durante la pandemia de Covid-19.
